Da de alta a cada cliente una sola vez —su logo, sus colores, su RFC, su domicilio— y cambia entre ellos con un clic. Los documentos, los reportes y los formularios siguen a la empresa que tengas activa.
Si llevas la nómina de una sola empresa, con configurar el membrete una vez te alcanza y esta página te sobra. Si llevas varias —un despacho contable, una consultoría de recursos humanos, alguien que le ayuda a tres negocios de la familia— aquí está la diferencia entre recapturar todo cada vez y cambiar de cliente con un clic.
La empresa activa aparece siempre arriba, junto a tus créditos. Todo lo que generes sale con su logo, su color y sus datos: los contratos y cartas del generador de documentos, el reporte de auditoría de nómina, el cálculo de finiquito y el filtrado de currículums.
Esto se guarda en el almacenamiento de tu navegador, que es rápido y privado pero no es eterno: si limpias los datos del sitio, cambias de computadora o usas el modo privado, se borra. Y si tienes diez clientes capturados, recapturarlos es media tarde.
El botón de Descargar respaldo te da un archivo con todo. Guárdalo donde guardas lo importante y actualízalo cuando des de alta un cliente nuevo. Restaurarlo en otra computadora es un clic.
No hay cuentas de usuario ni servidor donde vivan tus clientes. Los datos de las empresas que administras se quedan en tu navegador, igual que los recibos y currículums que procesas. Es la misma promesa de todo el sitio, y por eso tú eres el responsable de esa información frente a tus propios clientes, como se explica en el aviso de privacidad.
Pega aquí la llave que recibiste al comprar tu paquete. Se guarda en este navegador y no se envía a ningún servidor.
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